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Alameda de Gardón

tumbas situadas en la zona del Camino de San Pedro tumbas situadas en la zona del Camino de San Pedro

Más de cincuenta tumbas labradas en piedra forman parte de la necrópolis romana ubicada en La Alameda de Gardón, en la comarca salmantina de Ciudad Rodrigo. A pesar de que es muy complicado fecharlas, los estudiosos apuntan a que el estilo coincide más o menos con el siglo IV de la época tardoromana. Las tumbas, distribuidas por todo el término municipal, pueden contemplarse al aire libre, como un elemento más del paisaje. Todas ellas están excavadas en piedra de granito y la única protección con la que contaban era una lápida de piedra en la que se hacía referencia a la persona enterrada.

El paso de los años ha provocado que parte de estos monumentos funerarios se hayan ido soterrando, aunque todavía son muchos los que se pueden contemplar sin ningún tipo de protección ni impedimento.

El historiador mirobrigense Carlos García Medina reconoce que «muchas tumbas han sido profanadas y por ese motivo es muy difícil hallar alguna de las lápidas que tapaban el cuerpo».

El hecho de que las tumbas fueran profanadas tiene su justificación en que eran utilizadas por las generaciones venideras para dar sepultura a todos los familiares a medida que iban falleciendo.

Cada uno de estos monumentos funerarios atiende a distintos criterios y por este motivo, en función de la edad del fallecido la tumba era más grande o más pequeña, las de los niños estaban esculpidas y otras se labraban en la propia piedra de cantería.

Para Carlos García Medina, «no se trataba de un ritual clasista», al tiempo que justifica que «era algo común a todos los habitantes y este tipo de enterramiento no dependía del poder económico de una familia». Llama la atención que todas estas tumbas miran hacia el mediodía y que su utilización se extendió hasta principios de la Edad Media.

Los vecinos de La Alameda del Gardón reconocen que hay muchas en todo el pueblo y durante muchos años los ganaderos las han utilizado como pilas de agua para que bebiera el ganado.

El caso de La Alameda no es único en el oeste de provincia, ya que en otras localidades se conservan enterramientos en piedra similares, como en Sobradillo o Fuenteguinaldo.

Notas:

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