Cosa Pública

Saelices el Chico en 1904, según Casiano

(Transcripción de las páginas dedicadas a este pueblo, en el libro "Breve Reseña Geográfica, Histórica, y Estadística del Partido Judicial de Ciudad Rodrigo", de Casiano Sánchez Aires, publicado en 1904.)

Clara y patente corrupción de San Felices, de donde por contracción y conversión de la F en h, resultó Sahelices, lo cual comprueba el aditamento del adjetivo chico, para distinguirle del Sanfelices grande ó de los Gallegos, perteneciente al partido judicial de Vitigudino.

Créese que los dos Sanfelices, fueron fundados ó reedificados por el obispo de Oporto D. Félix (adjet. latino primitivamente, que pluralizado es felices) de quien recibieran el nombre; y de los Gallegos el último, por sus repobladores portogaleses (antiguos habitantes de una parte de Galicia.)

Opinan otros sin embargo, que el nombre verdadero de esta Villa es Sahelices del Chico, fundándose en diversas anécdotas que cuenta la tradición, como esta. Corría el año 1812 cuando llegó una de las guerrillas al teso que hoy ocupa el pueblo, siendo el jefe de ella un individuo llamado Juan (a) el Chico, cuyo valor y patriotismo debían de exceder á su estatura; y á los pocos días de haber acampado, divisaron una columna del ejército francés, sobre la cual, arremetiendo con todo su coraje, obtuvieron nuestros valientes guerrilleros (y sin batallón infantil) una completa victoria; entonces se propuso el Chico, reedificar el pueblo, erigir una cruz, y consagrar la Iglesia, restaurada en poco tiempo, al monge S. Benito, á cuya protección atribuyó tan venturosa jornada, acaecida el día de su festividad.

Lo que se da por seguro, aunque no se pueda fijar la fecha de su fundación, es que los frailes Benedictinos fueron los primeros habitantes de Sahelices, que, empezaron á roturar los espesos bosques y matorrales que allí existían, poco á poco fueron acudiendo familias de diversos puntos, buscando el amparo de los P.P., quiénes señalaban á cada familia una parcela de terreno; y he aquí cómo fue formándose el pueblo, que bajo el dominio de dicha Comunidad, fue declarado Villa, y Villa exenta.

El Abad era el verdadero Señor de ella, tanto en lo espiritual como en lo temporal, y se firmaba Justicia Mayor de la villa de Sahelices, nullius diócesis.

Este señorío duró en lo temporal hasta el año 1820, y en lo espiritual hasta el de 1830, en que quedó sujeto al Obispo de Ciudad Rodrigo.

Situado Sahelices entre Serranillo y Carpio de Azaba, en un ribazo, con poco mas de 2 leguas y 1/2 de circunferencia su término, báñalo el río Águeda, sobre el que tiene algunos molinos harineros, y un arroyo que atraviesa el pueblo, cuya agua utilizan para regar los linos; habiendo también una fuente con charaiz.

Clima benigno; Producción: trigo, centeno, lino. mimbre, pastos y montes que mantienen ganado mayor y menor; se ha descubierto hace mas de un siglo una mina de piedra alumbre.

Industria.- Las ocupaciones agrícolas, y necesarias a la vida, como en los demás pueblos.

Su Iglesia parroquia dedicada á S. Benito, es de la categoría de entrada, habiendo una ermita de “El Cristo de las Batallas” en la cual se celebra el día de Santa Cruz (3 de Mayo) una gran solemnidad religiosa, con su inherente novillada, en una plaza formada con carros; en ella hacen gala de sus fuerzas naturales los mocitos, agarrando en la carrera la cola de los toretes, ó sujetándolos hasta derribarlos en tierra, sin temor de que les echen fuera el mondongo.

Vías públicas.- La de Ciudad Rodrigo, la del Medio, y la del Llano.

Historia.- Mucho ha tenido que sufrir Sahelices con tantas guerras como han asolado este país; pero la que más estragos hizo, fue la de la sublevación de Portugal contra la dinastía austriaca, que no habiendo quedado piedra sobre piedra, hubo que reedificar el pueblo nuevamente; y en la de la Independencia, la Iglesia y una ermita que hasta hoy existe, sirvieron de cuartel y cuadra respectivamente para los soldados y caballos franceses.

Son tan morigerados los de este pueblo, que apenas entran en la taberna, y las 2 ó 3 que hay, despachan el vino solamente para las casas particulares.

Bodas.- Terminada la sucesión de platos del mediodía, se hace circular por entre los convidados un canastillo cubierto, que contiene una perdiz ó conejo vivos, y á veces solamente huesos áridos y descarnados, dando cada uno 5 céntimos por ver lo que hay; después se saca á subasta, y el producto se destina como presente, para la nueva pareja, á la que mantean en la tornaboda, juntamente con los padrinos.

Se conserva memoria de otras costumbres no menos raras, que han ido desapareciendo; entre ellas la del peine y la de la silla. Consistía la primera, en que la mayordoma de Ntra. Señora, por la Pascua de Pentecostés, iba con una toalla y un peine á la portería del Convento, á peinar al Abad, el cual en prueba de gratitud le daba una limosna para la Virgen. Y la de la silla, que en Natividad, los mozos, al salir el Mosén de decir la Misa parroquial, le conducían en un sillón con gran orden y respeto á su casa cantando y bailando otros delante, á todos los cuáles despedía amablemente, dándoles las gracias y el aguinaldo.

Diversiones favoritas, lo bailable de charro, el tángano y la pelota.

Secretario: Lorenzo García.- Párroco: Joaquín Gamito.- Instructor: Juvenal Garzón.- Médico: Eufemio Alonso.-Puesto de la Guardia Civil.

Vecinos: 147.- Edificios:182.- Habitantes: 640.- Maestros: 2.- Distancia á la capital de provincia:16 leguas.- De partido:2.- Estación: C. Rodrigo.

Agregados: Almariego, Capilla del Río, Ledín, la Liseda, Majuelos...

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