Cosa Pública

Muerte de un soldado en Cuba (1856)

Del poder otorgado por Gregoria Sevillano, de Villar de la Yegua, el 8/7/1857 ante el notario de Ciudad Rodrigo, Ribón Faustino, se desprende que el Estado no pagaba a los herederos de sus soldados, lo que les debía cuando morían.

A continuación se recogen algunos párrafos de dicho poder y de los que se concluye lo siguiente:

Nota: EL 5/8/1857 Gregoria Sevillano otorgó un nuevo poder para que don Faustino Gómez Carabias percibiera de la caja de Ultramar mil cuatrocientos y pico reales.

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