Villar de Argañán

Villar de Argañán: la escuela en los años 30

Villar de Argañán: Alumnos de su escuela en 1968

El pueblo de Villar de Argañán, siendo alcalde Juan Ponciano, alrededor de 1890, vendió su parte del Pinar de Azaba (entre Espeja y Campillo), para construir la escuela, la casa del maestro y el Ayuntamiento (todo ello constituye un edificio de dos plantas y 200 m2 por planta, que a precios actuales constaría realizar, sin contar el valor del terreno, unos 40 millones de pesetas (240.000 €).

Según Luz, don Víctor vino de maestro a Villar de Argañán en 1899 y la escuela se habría terminado de construir 2 o 3 años antes.

Hasta 1900 el Ayuntamiento corría con todos los gastos de la enseñanza (escuela, maestro, etc.). A partir de esa fecha el Estado se hizo cargo de dichos gastos.

Casiano, en un libro publicado en 1904, sobre los pueblos de la comarca de Ciudad Rodrigo (y cuyo contenido recojo en estas páginas) dice que el maestro era Don Víctor. También dice que “Se cuentan no pocos analfabetos. Como en otros lugares, por varias circunstancias.”

Me aseguran, que en Villar de Argañán en 1925 todos los niños iban a la escuela. Quizás en la generación anterior (la de mis abuelos) había niños que faltaban por ir a trabajar. Solo he oído hablar de 2 personas que en este pueblo no supiesen leer y escribir. Son de la generación de 1900 y una de ellas se crió en Gallegos. Ambas, por la cuenta la vieja o como fuese, sabían hacer cuentas y desde luego no se dejaban engañar.

En 1930 a la escuela se iba de 6 a 14 años. Entre niños y niñas, eran unos 50.

El maestro don Víctor pegaba más de la cuenta. Pegaba al que no se sabía la lección. A pesar de ello, era un maestro con fama de que enseñaba mucho y bien, hasta el punto de que los Plaza de Barquilla enviaban a sus hijos a la escuela de Villar de Argañán.

Al maestro la gente le llevaba huevos, patatas, sandias, etc.

Cuando se jubiló (alrededor de 1933), el pueblo le realizó un homenaje y colocó una placa en su memoria en la fachada de la escuela, encima de la puerta. Dicha placa quedó tapada en la reforma del edificio realizada hace unos 20 años.

A don Víctor le sustituyó Don Alfredo. Este era un maestro con más estudios que pegaba mucho menos.

En 1925, para aprender a contar se usaba un ábaco (marco con alambres con bolas deslizantes). En algunos lugares el ábaco también se usa para aprender a sumar, restar y multiplicar.

En la escuela había encerados y mapas, muchos mapas. Los había hasta de Historia Sagrada.

En 1935 había un “Cuaderno Circulante”. Era un cuaderno en el que cada día un alumno distinto escribía un tema y servia al inspector para conocer el nivel de los alumnos.

Esta escuela nunca tuvo calefacción y cada niño llevaba una estufa con brasas, que al cabo de un rato se apagaban.

Don Víctor, además de muy religioso debía de ser monárquico, ya que, según recuerda Josefina, pidió a los niños que firmaran un manifiesto en el que se decía que querían que el rey Alfonso XIII no se exiliase, que eso sería malo para España, etc. Alfonso XIII fue rey de España desde su nacimiento (fue hijo póstumo de Alfonso XII y su madre, Mª Cristina, asumió la regencia durante su minoría de edad) hasta la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931. Asumió el poder a los 16 años de edad, en 1902.

Alguien me contó que los mismos (no otros) catecismos que el gobierno de la II Republica hizo desaparecer de las escuelas, y que efectivamente en Villar de Argañán desaparecieron, volvieron a distribuirse a los niños en el 36. (¿Los había guardado el cura?).

La escuela nueva se inauguró en 1968, y se cerro, por falta de niños, unos 20 años mas tarde.

La foto anterior me la facilitó Milagros. Corresponde a 1968 o 1969. En ella están:

Sobre este tema, existe la siguiente información:

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